Miriam en el País de la Segunda Mano

La ropa de segunda mano no era ninguna novedad para mi. Desde pequeña he heredado ropa de familiares y amigos. ¿Y quién no? Una muy buena costumbre que se fue perdiendo bastante y que ha vuelto (¿gracias a la crisis?). En los últimos años se han multiplicado las plataformas de compra-venta entre particulares, con muchas aplicaciones móbiles y páginas web donde puedes ojear y comprar diferentes artículos o vender aquellos que ya no usas. Incluso hay algunas páginas en las que se puede donar lo que ya no necesitas si prefieres ser más generoso.

También hay muchas más tiendas de segunda mano de las que había hace unos años, y es que se ha ido rompiendo una especie de tabú que rodeaba este tipo de compras. Pero vamos a ir por partes, porque aquí hay mucha tela que cortar.

♥Aplicaciones Móbiles: la primera vez que me descargué una aplicación de este tipo, pensé “Menudo Timo”. Me daba la impresión de que la mayoría de los productos que allí se vendían eran imitaciones o tiendas de ropa que aprovechaban para vender en modo oculto. No me equivocaba. Desgraciadamente siempre hay quien aprovecha las cosas buenas de esta forma, pero eso no debe hacernos desistir. Si que hay prendas y sobre todo complementos de segunda mano reales, de gente como tú y como yo. Te animo a que pruebes y busques. De las que yo he probado, la que más me gusta por la comodidad de la aplicación para buscar lo que quieres (aunque hay mucho de lo que os comentaba antes: imitaciones, tiendas, etc.), es Chicfy, y que conste que nadie me patrocina por decir esto. He comprado varias cosas mediante esta aplicación y han sido muy buenas experiencias. ¡Incluso yo misma vendí un vestido! Si conocéis alguna mejor, por lo que sea, ¡comentadlo!

♥Páginas Web: hay páginas que compran ropa a particulares  y luego la venden, después de comprobar su estado. Suele ser ropa de diseño, de marca, vintage…Es una forma magnífica de asegurarte que recibirás una prenda en buen estado y de comprar ropa de buena calidad a un precio muy aceptable. Las descripciones, el tallaje y las fotografías suelen ser más fieles a la realidad que los que hacen los particulares (suelen hacerlas profesionales). No he comprado ropa en páginas web de este tipo, así que dejo mi opinión para cuando tenga experiencia. También espero tu recomendación al respecto.

♥Tiendas físicas: aquí tengo dos experiencias totalmente opuestas. La primera vez que compré ropa y complementos de segunda mano, fue hace unos años en Francia. Allí es muy común que la gente lleve las cosas que quiere vender a unos mercadillos al aire libre que se organizan con cierta regularidad en diferentes pueblos. Una costumbre fantástica. Compré algunas joyas, un bolso y un reloj. Muy barato, muchísima variedad, todo muy cuidado. En resumen: encantadísima. La mala experiencia fue no hace mucho en una tienda de ropa americana de segunda mano. La ropa bastante mal presentada, algunas prendas bastante deterioradas y muy poca limpieza. Es cierto que tenían prendas de gran calidad a un precio bastante bueno, y algunas prendas preciosas y únicas pero, en general, un fiasco. Tengo pendiente ir a otra tienda cercana que también vende ropa de segunda mano y de la que me han hablado muy bien.

En resumen, estamos en un momento estupendo para revalorizar la compra de segunda mano, ¡aprovechémoslo! Desde que emprendí este camino, las compras de segunda mano son realmente las que más me han convencido. Es una forma muy sencilla, barata y ecológica de hacerte con un buen armario. ¡Te animo a que lo pruebes y compartas tu experiencia!

 

Un Beso. Miriam.

 

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